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Carnes picadas
Para que le queden más jugosas, ponga a remojar en
leche migas de pan atrasado, unos diez minutos, se le añaden
escurridas a la carne picada.
Otra opción, es sustituir el huevo por aceite de oliva
y pan rallado. Le quedarán muy esponjosas.
Para que le queden redondas, métalas antes de freir
al frigorífica unos 10/15 minutos.
Asado jugoso y crujiente
Para que sean más jugosos ponga un recipiente con agua
en el horno.
Cerdo asado
Para evitar que la grasa se pegué, añada un
poco de agua sobre la fuente.
Freír, sin salpicar
Ponga un puñado de sal en el fondo de la sartén.
Para evitar que el aceite salte cuando metemos los trozos
de carne, meteremos una ramita de perejil en el recipiente.
Carnes en salsa y jugosas
Si un guisado de carne le ha salido con demasiada sal, no
le añada agua. Lo mejor es añadir un vasito
de leche fría, moviendo la cazuela.
Los guisos quedan más jugosos si añadimos un
chorrito de vino blanco en la cocción. Las cocciones
siempre a fuego lento, son mejores los resultados.
Sazonar carnes
Nunca deberemos hacerlo cuando haya concluido la cocción,
pues no llegaría a penetrar.
En los guisados, es optativo salar al comienzo o durante la
cocción; en cualquiera de los dos casos, la ebullición
del líquido facilitará la penetración
de sal.
Cuando el procedimiento culinario elegido ha sido el asado
a la plancha o a la parrilla, hay que salar en el mismo momento
en que comienza a sudar que se produce a causa del calor:
de esta manera, el mismo líquido hará que la
sal se reparta uniformemente sobre toda la superficie de la
pieza, con lo que el sabor se igualará también.
Si añadimos sal en un asado, plancha o parrilla en
el inicio del cocinado, la sal extraerá los jugos de
la carne resultando una carne más seca y dura.
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